Reflexión séptimo Domingo de Pascua

Estimada congregación Christuskirche,
Les remito una reflexión para el septimo domingo de Pascua.
Bendiciones y un abrazo,

Pastor Oscar Amat y Leon - Iglesia Cristo Rey


El evangelio de hoy se encuentra en Juan 17:1-11 y corresponde al texto del séptimo domingo de pascua. El texto se nos presenta como una oración que Jesús realiza al Padre (v. 1). El contexto de esta oración de Jesús es el momento inmediatamente anterior a su arresto e inicio de la pasión. El contenido de la oración apunta al momento en que Jesús va a glorificar al Padre de una manera ejemplar: siendo fiel hasta la muerte al proyecto, a la causa, a la misión que Dios le había conferido; esto es, anunciar la venida del Reino de Dios a esta humanidad mediante lo que el evangelio de Juan llama “dar vida eterna a todos” (v. 2).

Jesús es muy consciente que una etapa de su vida ha terminado en este mundo al haber cumplido con el encargo recibido del Padre. La gloria que le aguarda de regreso a Dios no se va a manifestar sin el paso obediente de la glorificación a Dios en este mundo “haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:8).

Según el testimonio de Jesús glorificamos a Dios en las buenas y en las malas. Damos la gloria a Dios a través de nuestro comportamiento honesto, solidario y productivo, pero también damos la gloria a Dios cuando las cosas no van bien, cuando estamos enfermos, cuando la escasez nos aprieta, cuando no parece tan fácil dar gracias a Dios. Ser creyente en Cristo no es ser inmune a los problemas humanos, más bien el talante cristiano conlleva la entereza, la firmeza de carácter y el reconocimiento que alguna vez expresara el libro de Job en las siguientes palabras: “¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (Job 2:10).

Jesús sintetiza el sentido de su tarea en este mundo en la frase: “he manifestado tu nombre a los hombres” (v. 6) El “nombre” en las Escrituras tiene que ver con el carácter de una persona. En aquel tiempo “conocer el nombre” de alguien es una expresión que se utiliza para significar la cercanía e intimidad, la comprensión de la forma de ser de una persona. Jesús afirma que Él nos ha dado a conocer al Padre a través de su vida y ahora a través de su pasión, muerte y resurrección.

¿Qué ha dado a conocer Jesús respecto del Dios verdadero?  Entre otras cosas: que Él nos ama; que es sensible especialmente con las personas que sufren y que son vulnerables a los poderes de este mundo. También nos ha enseñado que Dios es justo; que Él no se hace “de la vista gorda” frente a la injusticia; que Dios desea una humanidad donde todos puedan disfrutar las bendiciones de su Creación por igual, sin injusticias, sin opresiones. Asimismo, Jesús manifiesta la unidad de Dios por medio de su participación en la comunión de la Trinidad de Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo); pero también, y al mismo tiempo, por medio de la comunión que el Dios Trino desea tener con los seres humanos (v. 11).

Es muy importante en la actitud de Jesús al final de su vida, cuando Él sabe que está a punto de pasar por un momento, humanamente hablando muy difícil, que él se acuerda de orar y pedir por sus discípulos para que Dios el Padre los guarde y los cuide (v. 9-11). Ese es el corazón pastoral de Dios que Jesús nos ha dado a conocer. En lo personal quiero compartirles que esa es una de las razones más importantes por las que yo le sigo y le sirvo, por ese corazón de Dios que se preocupa por los demás, que acoge al necesitado y que ama incondicionalmente a la humanidad.

Que Dios nuestro Padre inspire en nuestra vidas el ser dignos seguidores de Jesús, el Hijo de Dios, por medio de la acción del Espíritu Santo en nuestras vidas impulsándonos a cumplir la obra, el encargo que hemos recibido como creyentes en Cristo. Y que nuestras palabras y acciones den gloria a Dios al dar a conocer Su nombre a nuestra humanidad en esta generación.
Amén.
Pastor Oscar Amat y Leon - Iglesia Cristo Rey